Poniéndole ganas


No es fácil
Tomar a veces un camino
no podemos cerrar los ojos,
no podemos caminar sin mirar,
sin escuchar, sin pensar.
Siempre se tropieza,
aunque intentemos no hacerlo
Duelen las caídas,
todo pende de un hilo
sujetado por la gran ruleta
de nuestros destinos.
El amor, la salud, la felicidad..
La misma vida..
A veces, hilvanada con los remiendos.
que provocan la desilusión.
No te alcanza mi mirada
No te alcanza mi pensamiento
No te alcanza mi roce.
No te alcanzan mis abrazos.
No te alcanzan mis besos.
No te alcanza mi amor
No te alcanza nada de mi
Soy un saludo acostumbrado
un saludo más entre tantos
nada diferente,
nada distinto .
Yo le pongo,
cucharadas de comprensión
intento racionalizar
Pero las ganas,
hay que regarlas
para que doblen de tamaño
y hornearlas en el horno
de nuestros corazones
para disfrutarlas con ganas
paciencia, voluntad y ternura
mucha comunicación.
Y grandes dosis de cariño.
Para no sentir el olvido.
Las ausencias.

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