Tejiendo otoño


Tejiendome abrigo para el alma
Tomandome un café
a las claras del alba
Disfrutando del despertar del día.
Que aún son claros y hermosos
inundados de luz
y últimas horas de estío.
Sin soñar.
Amanecí con ahogo
de letras arrugadas
Esas, a las que no les entra el aire.
Y que cuando brotan
dejan de pesar
y salen acuciadas
por el ansia
de desahogar latidos
desbocadas al igual
que bravas olas
cabalgando a lomos
del viento sobre las teclas
de un sencillo ordenador.
sin tiempo de contar las sílabas
que llegan con alas y necesidad
que a veces nos enredamos
con nuestras propias lianas.
Hojas al fin
que ya cada día
se acercan más a otoño.
Y que caen muertas
de su caducidad.
Para renacer de vida
en primavera.

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