Tus letras, son sentires.

DUENDESs

Respuesta a mi amigo Lluís, sobre su bosque mágico.
Como prometí, aquí me hallo, aunque se, que me he pasado de lunes.
Me entretuve pensando al regresar…
Yo, hace ya tiempo, tuve dos duendes, que crecieron y son hombres hoy, que así mismo me darán, espero no se demoren mucho, duendecillos con ayuda de mis nueras 😉
Yo, no soy tan arquitecta de emociones como lo eres tú, aunque si muy emocional, la prioridad para mi, siempre han sido los afectos.
Por eso y por mucho más las palabras son la manera que tiene el alma de expresarse, y la tuya se expresa siempre con emocionantes arquitecturas, como la de tu bosque.
Adentrándome en el, es como sumergirme en la evasión del relax, mágicas compañías, acompañan la incursión… Aires de fiesta, los chicos y chicas… Recuerdas? Tal cual retroceder a la edad inocente, donde creíamos en tantas cosas…
Luego, más tarde, llegaría la realidad. 🙂
Pero fue bonito, mientras lo disfrutamos, preciosas edades, que han dejado poso.
Aunque los cuentos, fuesen tan sólo eso… Cuentos.
Yo, creo en la magia de la imaginación, ninfas, gnomos, nereidas, musas, duendes, son los trampantojos de la realidad, de la cual es bueno evadirse y desconectar…
Regresando a ella, relajados.
Se dice, que dichos seres mágicos y diminutos, representan los 4 elementos y también se dice, que entre ellos, hay clases: Ricos, pobres, sabios, tontos, locos y cuerdos, tal cual, como nosotros , los no mágicos :))
Los irlandeses y galeses, dicen que se esconden detrás de las piedras y bajo ellas. En tiempos del rey Arturo, se dice que algunas hadas , casaron con humanos, de lo que salió una especie diferente, más pequeña 🙂 Si ves a un ingles chiquito, quizás sea descendiente de alguna de ellas . :))))
La imaginación crea cosas hermosas, cuando sabe construir y le pone alma a la tinta para expresarlo.
Resumiendo, te diré que fueron mis guías, por tu bosque, me invitaron a chocolate pues estaba fresco el día, a pesar de que en el bosque hacía sol, pero aún esta muy alto y no abraza su calor como en verano, pero a la vera de un gran roble, donde departimos, les pregunte a los duendes, como nos veían.
Me respondieron, que la mayoría de los humanos, se marca metas erróneas, que priorizamos mal, que la avaricia de unos pocos, causa la miseria de muchos, que no entienden, que como habiendo sido tan afortunados, con un Planeta que nos da de todo, nosotros lo devastemos más cada día, que no entienden que nos matemos entre nosotros, que no entienden, la traición a los pueblos de tantos políticos, sus robos, sus mentiras y deslealtades, no entienden, que hayamos olvidado tantos valores y demos importancia por encima de las personas, a dinero y cosas…
Sois raros me dicen, sin duda coincido.
La historia siempre se repite disfrazada de otras formas y maneras, pero no aprendemos, del pasado, no aprendemos…
Me despido que anochece y aunque el camino, esta iluminado por luciérnagas, queda el regreso y parar a llevarme unas piedritas del río del bosque, que guardo en recipientes de cristal, pero me vine sin piedras.
Percibí, muchos pececillos, tristes, apenados. Un ser sin corazón, se había ensañado con un pequeño pececillo de ocho años, al que le encantaba contemplarlos y estaban tristes, no entendían como puede haber humanos tan viles, que se ensañen con angelitos indefensos .
Estos días, tod@s hemos estado con el pececillo, por eso mi tardanza, por eso, mi falta de no poder llegar a tiempo, necesitaba tiempo, para asimilar, la crueldad de algo tan inhumano, sigo sin poder hacerlo…
Pero, el bosque. Tú, bosque ayuda.
Gracias por existir arquitectos de letras como tú, que siempre consigues hacernos nadar entre emociones.
Un abrazo poeta.

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