A quién, no le ha pasado?

Si un día sientes un gran vacío… Come: Es hambre. 🙂
Y cuando ya la hayas saciado el cafelito de después y si es de pota, aprovecha, que está de vicio.
Si al contrario que yo, que no soy de postres, queréis endulzar más, ese vacío, nada como el chocolate negro , siempre negro, nada de mezclas, con sabor, sabor. Láminas de naranja o menta, acentúan ese toque diferente, que hace ese postre especial.
En la noche de ayer fue la fiesta de cumpleaños de la amiga de mi nuera y yo le hice de chofer particular.. Cuando la recogí, sobre las 2, me comentaba las incidencias de la noche. Me decía. ¿Porqué no se decide el sitio adonde ir a tomar la copa durante la cena? Pues no, hay que decidirlo en la calle, muertos de frío. Lo ves normal? Pues no.
Es cierto a casi tod@s nos ha pasado , la gente, que no se pone de acuerdo y mientras tanto, me pregunto: ¿Pero que hago aquí? Que manera más tonta de perder el tiempo…Y que indecisa es la gente.
¿Y si vamos a….?
Uy, no, no, que no me gusta el ambiente.
Bueno, ¿y si vamos a ….?
Noo, que la música es muy mala…
Y tú, o sea yo, que prefieres no decir nada, porque sino les gusta, la culpa de la mala opción es tuya. 🙂
¿Y al final cómo se resuelve esto? Púes como siempre, con indefinición.
De repente alguien tiene una idea brillante: Oye, vamos al centro y allí vemos…
Y esta frase es mágica: convence a todo el mundo.
Mientras tanto, las doce ya.
Llegas al centro y hay que encontrar aparcamiento y si es en mi pueblo, puede que lo encuentres, pero si es en la ciudad, o eliges opción parking o te arriesgas a dar vueltas, o aparcarlo bastante apartado .
Sí, porque tienes que andar desde donde aparcas hasta el sitio elegido. La una y … de la madrugada. Por fin llegas.
Y si el sitio elegido tiene buen ambiente y música, menos mal…
Pero sino, estas deseando salir a la menor ocasión o excusa, de ahíííí!
Y en ese momento empiezas a decirte, que se me pierde a mí aquí o acordarme de lo bien que se está en mí camita…
Pero vuelves a caer en la trampa: No me voy, que las tengo que traer de vuelta y parece que se lo pasan bien.
Así que continúas y de pronto, una decide que se aburre y no le gusta el sitio porque no le va la música.
¿Ahora se llama así?…
Y propone, vamos a otro sitio.
¡¿A otro sitio?!
Sí, ¿a dónde te apetece a ti?
A mí, con lo que me ha costado aparcar y conseguir aguantar este, ahora otro?!
Y me salta , que rara eres?
Y yo, que la miró y pienso… Contigo la última, maja! Que te aguante Bayolo…(Que por cierto, no se quién era).
Por eso, ayer entendí a mi nuera, cuando me decía, que no entendía porque la gente no tiene claro, donde quiere estar, o ir.
Feliz tarde de un gris otoñal, hugs.
Ser felices, que ya sabéis… Esto de vivir, caduca.

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