Hoy, me apetece.

Primer finde de noviembre. Ay mare!! que poquito nos falta para el turrón, para despedir de tiros largos este 2018 en el que hemos tenido un poco de todo, en plan ropa vieja, un poco de cada cosa. Ahora a esperar , sobre todo que con el próximo, no empeore, sobre todo en cuestiones políticas y de Justicia social que no esta el patio, para más sainetes.
Si Quevedo levantará la cabeza…
La vida del Buscón, tendría segunda parte. Porque picaresca sigue sobrando, por estas nuestras Españas.
Y digo en plural, puesto que ciertos personajes que seguro Quevedo citaría en su libro, serían todos estos del sainete catalán, y demás socios, presidencial&podemitas . Acentuaría como nadie, esos vicios individuales o colectivos, las locuras, los abusos o las deficiencias que también ponía de manifiesto por medio de la ridiculización, la farsa, la ironía la parodia, la burla, el sarcasmo y otros métodos… Para meter el dedo en la llaga de tanta mediocre farándula de pagos y favores, para seguir mientras tanto en el trono presidencial , no importando el coste a pagar a favor de… “Los Buscones catalanes&company ”
Y dicho esto…
Hoy, me apetece hacerle caso a algunos estudios que dicen que nuestros cerebros almacenan de forma adecuada los movimientos del baile, pues según dicho estudio si lo hago correctamente, libero endorfinas, un proceso que reconfigura continuamente las vías neuronales de nuestros cerebros.
Afectando el baile o cualquier otra actividad a mis células de memoria muscular . Por eso, no es bueno, demasiado sillón (Atrofia).
Ya lo decía mi abuela… 🙂
Por lo tanto moverse, sea como fuere, es bueno y produce cambios en nuestra materia gris, que según dichos estudios, pueden conducir, a su vez, a modificaciones en nuestras capacidades. Bailar entre elllas, integra varias funciones del cerebro implicadas en la cinestesia, al seguir el ritmo y vivir la emoción positiva mientras bailamos; todas ellas aumentan la conectividad de nuestro cerebro.
Según una publicación de la revista New England Journal of Medicine, bailar puede prevenir además las enfermedades neurodegenerativas y aumentar la agudeza mental a todas las edades. Practicar baile o actividad similares, puede reducir drásticamente la aparición de la demencia y la enfermedad de Alzheimer. Y es que el baile obliga al cerebro a recolocar regularmente sus vías nerviosas, especialmente en las regiones que implican la función ejecutiva, la memoria a largo plazo y el reconocimiento espacial.
Fijaros hasta que punto es interesante el movimiento del esqueleto… 🙂
Pues hoy, me propongo hacer caso de dichos estudios y liberar endorfinas a troche y moche! :)) Escuchando buena música y también bailando.
Y aunque el día , sigue gris plomizo, al menos no llueve .
Es otoño y yo estoy en él…
Ser felices, que esto de vivir caduca. Hugs de otoño.

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