Echando cuentas al año.

El tiempo baila con nosotros y al año le queda un nai y menos, y hay que cerrar ciclo , que otro comienza,
y toca reflexionar y hacer balance, pensar en lo que dejamos , lo que nos emocionó, lo que nos entristeció, lo que nos regalo , lo que nos quitó. Porque esto de vivir, es el camino más largo del mundo y el más difícil de hacer, sin tropezar y caernos de bruces de vez en cuando.
Y como dice mi hijo “mamá, tú siempre pide más, no te conformes con menos”
Así que 2019, preparaté! Que por pedir que no quede :))
Vamos a lucharlo con alegría, para ganarle la batalla, por entero y en positivo.
Porque cuando el corazón habla es de mala educación, que la razón se entrometa, a veces…
Mientras tanto, la vida avanza y esas ganas de vivirla por supuesto no faltan, ni las millas náuticas, los carácteres, los paisajes, los kilómetros, las horas de vuelo, y los metros sobre el nivel del mar.
Además de… Las noches que se retrasa el sueño, el café de la mañana, las estaciones, que la dichosa ciclogénesis nos descoloca y hasta el cambio horario, que no terminan de dejarlo en paz.
Y es tiempo de hacerse preguntas.
Que quiero a más, en mi vida?
Que quiero menos?
Cuidarme y dejar que me mimen en esos días plof, de aveces.
No resistirme al insomnio, y tirar de duendes para escribir.
Por ejemplo:
Perder los miedos a las inseguridades.
Aprender a gestionar los silencios. Asumir que nada dura eternamente y que hasta cuando hay apagones, siempre regresa la luz y disuelve la oscuridad,
Sentir el sol.
Mirar la luna.
Sentir el mar, que es un regalo para el alma cuando esta inquieta.
Sembrar alegría , para que nunca nos falte.
Dicen que la alegría es una cualidad del espíritu que debe ser vivida y hay que cuidarla de excesos de seriedad, de autoexigencias, de tristezas legítimas e ilegítimas, y sobre todo, cuidarse mucho de esas, las alegrías falsas, las seudo- alegrías prefabricadas.
Creo que fue el poeta Eduardo Galeano el que escribió : Se necesita coraje para la alegría, porque a la pena estamos acostumbrados”
Por lo tanto , es una bella obligación cultivarla.
En el taoísmo, le llaman “La práctica del contento”
Neruda, incluso le escribió una Oda.
Conclusión… Precioso, no? 😉
Conocernos, aceptarnos tal como somos, cuidando los valores esenciales , desechando la superficialidad.
Año de salitre y azúcar , sumando vida…
Recordar que: Podemos ser un insignificante granito de arena y también la majestuosa inmensidad del mar, dependiendo de los ojos que nos miren.
Deseos, deseos, de sol y vida y todo los demás, para estrenar un año, que ya casi está…
Y sabéis que os digo, pues que es una suerte que en nuestras venas y arterias, no haya reglas de tránsito, pues muchas no hubiesen sobrevivido a la velocidad, de nuestros latidos .
Sol y frío, el invierno como el turrón, también nos ha llegado y piensa quedarse un rato largo, por éstas geografías.
Así que, compartir alegrías, nutre el corazón y sube las defensas, y ahora con los fríos toca reforzarlas todavía más, ya sabéis!! 😉
Ser felices, que no somos eternos y hay que aprovechar, mientras esto de vivir, no nos caduque. 😉
Hugs aturronados .

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