El andén del invierno y sus cosas.

El invierno, como todos desde unos años atrás, ésta siendo duró, siempre le temo, porque mis defensas se rinden a sus inclemencias y temo quedarme helada para siempre, con los fríos crujo demasiado… 🙂
Pero he aprendido a dosificar la paciencia, mientras los fríos no pasan.
En lo bueno y en lo malo, que los días de lluvia y frío, también tienen su aquel. 😉
Aunque la espera, desespera!
El invierno y sus morriñas, produce veladuras , se desnudan los recuerdos, la melancolía de viajar en el tiempo, recordar personas, situaciones o épocas enteras de nuestras vidas.
El otoño nos muda hueso, y el invierno nos deshoja tendón, cartílago y piel, inevitable andén de invierno, donde el tiempo y los silencios entre paredes, dan para desocupar y deshilvanar la compleja arquitectura de los recuerdos; los cosidos y descosidos…
La delgadez de la memoria.
A que huele el tiempo?
Os lo habéis preguntado alguna vez? El tiempo nos conecta con nuestro inconsciente, nos activa las emociones, nos susurra al oído… Sentimos.
Cuantas veces hubiesemos querido que se parará el tiempo?
A que sí?
Y habló de esos momentos… Cielo, luna, estrellas y chocolate. O…
A deshoras.
Parar el tiempo, en ese momento, donde los labios se rozan por primera vez? Mientras la luna se viste de noche para celebrarlo con sus mariachis las estrellas.
Mientras tanto, una copa de vino y nos emborrachamos de caricias, cuando salga el sol, si se complica el tiempo, y nos ruge el viento notas de fantasía y nos llueve , saltamos charcos.
Hoy, vuelve a llover. Me aburre la lluvia, cuando se pone pesada, que se pone a veces.
Sensaciones, saudades, morriñas, mientras le susurro a la lluvia, que paré arropando mis ganas de verte, con su melodía danzando en los cristales…
Recordando…
De tanto en tanto, con el olor a tierra mojada de momentos, danzando en la memoria a borbotones…
Un simple aroma , una canción, una imagen, un sabor, cataratas de sensaciones. VIDA!!
RECUERDOS, seguridad-inseguridad, agradable-desagradable, bueno-malo, alegre-triste.
CHAMALLE MORRIÑA…
El invierno, se presta a todo esto y más…
Instantes de alma, en el andén del invierno.
Con las alas del alma, sueño…
Y mientras el cielo apago la luz y la luna se arropa de nubes.
Yo me pregunto… Y la luna, sabrá navegar la luna?
TIC TAC, TIC TAC…Reiniciando desde cero.
Yo sólo quiero. Tic tac, tic tac…

2 comentarios so far

  1. 1

    Carmen said,

    Si, Tin. Lidiar y dosificar , a veces desespera, pero hay que contar hasta diez. Precipitarse no es bueno .
    Buenas noches.

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  2. 2

    Tin said,

    Aprender a dosificar la paciencia…me gusta

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