Cenita de amigas, y el después…

Cena entre amigas, sitio acordado de antemano, para que no haya los típicos líos, de : Yo prefiero….
Y a pesar de tenerlo todo acordado y concertado, cuando llega el postre , la organizadora de siempre, ya ésta decidiendo por cuenta propia y sin consenso, donde ir después.
Y tú piensas: “Joder, ya esta fulanita organizando, sin consenso.
Acaba la cena. Y siempre la misma pregunta:
–¿Y si vamos a Pelícano, que os parece? Ahí, sólo hay bebes.
–Uy, no, no, que yo, ya he criado los míos :))
–Bueno, ¿y si vamos al Garufa?
A veces hay muy buena música.
–Noo, Garufa no, que el sitio es muy cutre, y las instalaciones del siglo pasado, esas sillas de tijera súper incómodas y esos taburetes altos sin respaldo, un horror!!
Pero si, a veces hay muy buena música y ambiente.
¿Y al final cómo se resuelve esto? Pues como siempre, con indefinición.
De repente alguien tiene una idea brillante: –Oye, vamos donde siempre, vemos el ambiente, la actuación y ya decidimos. Ok?
Y esta frase es mágica: convence a las cuatro, que no es fácil 🙂
Ommm!! Relativizando…
No puede ” Estropearse la noche ” porque las tardes , las noches y los días nos los estropeamos nosotros por culpa de no saber relativizar.
Por culpa de no saber pararnos y distinguir lo que es verdaderamente importante de lo que no lo es.
Y tonterías las mínimas, que venimos a pasarlo bien.
¡Que nos vamos a morir!
Sí, sí, por si os haciais ilusiones ninguna será eterna, así que dejaros de gilipolleces , que no vamos a estar aquí para siempre .
Estoy convencida de que si fuéramos conscientes de esto, viviríamos de otra forma priorizando y relativizando más, en vez de decirnos “Esto es una tontería sin importancia”
Hay que reírnos hasta de nosotras mismas . Ahora pensando el cómico momento desde la distancia de los días. Hay que ver la de veces que nos atoramos por tonterías.
Para que rayarse por chorradas, de aquí o allá! :))
Y pasamos de la cena a la marchita.
Entramos al fin, esta animadillo el sitio y el trío que canta hoy, me gusta, buena onda…
–¡Voy al baño pero no os movááááis de ahíííí!
Salgo y las pendonas de mis amigas, mudaron de sitio, sería raro que no lo hiciesen. Y en ese momento empiezo, a acordarme de lo bien que estaría yo, en mi camita… Pero no me voy, que deben de estar a punto de aparecer los suspensivos … 😉
Así que, hay que estar donde la mayoría y después de media hora
– Nos vamos a otro sitio.
–¡¿A otro sitio?!
–Sí, ¿a dónde te apetece a ti?
–A mí? No moverme, que hace mucho frío.
Ommmm , relativizando…
Anda vamos locas mías, me dejó llevar, elegir vosotras.
Un brindis de chicas y ahora nos vamos a donde queráis 🙂
Suspensivos… Nos vemos! 🙂

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