Pasa la vida…

lecheras

Oficios de entonces.

Huellas…
Del camino de la vida, siempre se aprende es una perpetua enseñanza.
Pero nunca como ahora, quizás es que me estoy haciendo mayor, que recuerdo mis tiempos pequeños y me asalta la comparativa con los tiempos de estos momentos.
La vida pasa, cambia y se transforma, aunque no siempre lo nuevo , es lo mejor.
He tenido la suerte de tener una infancia rica en sensaciones, llena de recuerdos; y casi todos ellos gratos, amables, cálidos, y sobre todo únicos en mi vida, por lo que hay en ellos de pureza y gratitud por lo aprendido.
Hoy lo reciclamos casi todo, hay que preservar el medio ambiente, dicen los entendidos…
Al igual que ocurrió con los oficios de antes, los humanos también han tenido que aprender a resetearse para adaptarse a lo nuevo.
En los tiempos de mis padres y abuelos e incluso principios de los míos ( Que ya tengo una edad ) muchos de los oficios de entonces, ya son pasado.
Recuerdo a la lechera que cada día tocaba la puerta de mi abuela, aquella leche hervida, y los dos dedos de nata que dejaba y que mi madre apartaba, para poner en tostadas de pan con la nata y el azúcar por encima, que estaban super ricas !! 😋
Los lecher@s, repartían la leche por las casas a primera hora de la mañana, después de ordeñar. Cuando llegaba , ya la madres y abuelas la estaban esperando, y sino se llamaban unas a otras , para avisar de que había llegado. Los cántaros o sellas, eran de zinc de 20 o 50 litros, la leche la servían con unos recipientes medidores de : Cuarto, medio, un litro o más.

Los envases de entonces eran de cristal en su mayoría, recuerdo que se devolvían a la tienda o te los compraban.
Quien no conocía amig@s que recolectaban botellas para ganarse unas pesetillas? 🤔🤗
La tienda, las devolvía a la planta para ser lavadas y esterilizadas, así era como antes se reciclaba, no se si mejor o peor que ahora, pero sin duda menos costoso en materiales y costes para el medio ambiente.
Cuando yo nací, mi madre no podía usar pañales de usar y tirar porque no existían todavía, eran de gasa y se lavaban a mano porque no había lavadoras, las energías limpias como el sol y el aire eran las que secaban la ropa en los tendederos antes en su mayoría al aire libre. Y el sol, según mi madre , era un quitamanchas fantástico. El clareo, hacía milagros con las manchas. 😄
En casa, se escuchaba la radio: Las meriendas con el anuncio del Cola Cao, con su sintonía tan pegadiza y que tod@s los de aquellas décadas no hemos olvidado.
Apasionante la radio de entonces.

Los consejos de Elena Francis 😜
Las radionovelas que escuchaba mi abuela y mi madre.
Algunas eran super graciosas y te reías un montón con ellas, que buenas eran, seguro algun@ de vosotr@s recordáis al menos estas : MATILDE, PERICO Y PERIQUÍN que se emitió hasta el 72 o 73, cuando murió Pedro Pablo Ayuso, o LA SAGA DE LOS PORRETAS “La familia porreta” que estaba genial y muy simpática. Te partias de risa con ellos. Que buenos programas aquellos y ahora cuanta basurilla en las tv.
La radio, aunque sigue siendo mejor que la televisión, ha perdido la magia de entonces.
Las voces radiofónicas eran impresionantes y su dicción perfecta además de su sintaxis , los anuncios y avisos no tenían faltas de ortografía como ahora.😅 Todavía no nos había llegado la televisión.
Os comparto un ratito de nostalgia de las radionovelas de entonces. 😄👍

Cuantos oficios, ya en el olvido de entonces, en esta era de avances y tecnologías.
Tales como:
Ferroviario. Trabajaba en la línea del ferrocarril o en los mismos trenes.
Guarda. (de ganado, de monte…) Vigilaba la propiedad privada o comunitaria, ya fueran los animales o los bosques.
Guarnicionero. Fabricaba objetos de cuero, normalmente para caballerías.
Hachero. Trabajaba con el hacha para cortar troncos y tablones.
Herbolario. Recogía o vendía hierbas y plantas medicinales.
Herrador. Encargado de herrar las caballerías
Herrero. Labraba el hierro.
Hilandera. Hilaba la lana cardada.
Hojalatero. Fabricaba, reparaba y vendía vasijas y otras piezas de hojalata
El colchonero, que venía por las casas a rehacer los colchones que había que vaciar y cardar de nuevo porque eran de lana.
El Sereno. Vigilante que rondaba de noche por las calles principalmente para velar por la seguridad de los vecinos.
El Organillero. Reproducía piezas musicales haciendo girar la manivela de un organillo portátil, instrumento que contenía unos cilindros con agujeros o salientes que coincidían con las notas de cada melodía.
Talabartero. Fabricaba talabartes de cuero (cinturones para llevar espadas u otras armas y herramientas antiguas).
Tejedor. Elaboraba paños y lienzos.
Tinajero. Hacía o vendía tinajas y otros recipientes.
Tintorero. Teñía las pieles y telas.
Tornero. Trabajaba en el torno la madera, el hierro o la piedra para conseguir formas cilíndricas.
Ahora las maquinas suplen la mayoría de los oficios, los tiempos avanzan y los trabajos cada vez son más escasos.
Lo de repartir, sigue estando mal, entonces y ahora, eso no lo han cambiado los avances, ni las tecnologías.
Estrenábamos en domingo o en fiestas señaladas, no como ahora, cuando apetece.( El sistema de ahora me gusta más ) 😜
Cuando llego la tele, la pantalla era pequeña y en blanco y negro, el color tardaría en llegar todavía…
Los seiscientos eran una pasada, nos metíamos hasta 12 para ir a la playa, que tiempos!! 😅
Íbamos al colegio andando, mama no conducía, ni tampoco había autobús escolar.
No teníamos exceso de peso, no parábamos en todo el día.
Nos divertíamos en la calle, jugando a las tabas, al pañuelo, la goma, la billarda, el escondite, al aro, los patines, las canicas, la comba, los cromos, la gallinita ciega, las chapas, pies quietos y tantos y tantos juegos nuestros, que ya se han perdido, la mayoría, porque los niños de este siglo, prefieren las tecnologías a socializar en calles y parques.
Los niñ@s de mi infancia, no teníamos los fantásticos parques vacíos de ahora, con columpios y toboganes que ya los quisiéramos en nuestros tiempos, pero como no los había , tampoco los echamos de menos, no nos aburríamos nadita!! Pero nadita, nada. 🤗😄 Nos divertíamos con cantidad de juegos, y lo pasábamos divino, no parábamos; llegábamos rendid@s a casa sin tanta maquinita como ahora, que tienen a los niños abducidos sin querer salir del sillón de casa.
Vivíamos sin tanto artefacto y muchos menos cables y enchufes , nos importaban un bledo los satélites que nos señalan el lugar más próximo donde hallar lo que buscamos, no existía Google.
Usábamos el dicho de : Preguntando se llega a Roma.
Ahora, se pregunta menos, y quizás no te respondan o no sepan señalar sin GPS. 😄😥
Tiempos: De ayer y de ahora…
Blanco y negro en ambos.
Y mientras tanto, a seguir rellenando vida, que esto avanza a ritmo, de imparable barbaridad .😅😉

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