Reseteando diciembre.

Diciembre y a punto de lotería.
La maleta no cierra bien. Lógico he metido tantas cosas. A ver, toca revisión: Alegrías todas, penas solo las relevantes, sonrisas y lágrimas equitativamente repartidas. Sentimientos casi todos, solo he dejado fuera algunos que no me gustaron. El Covid, son de esas cosas, que bien lejos! Con las emociones pasa lo mismo. Los buenos y malos recuerdos bien ordenados. Y poco más.
Perfecto, ahora la maleta cierra
Abriendo el cajón de los deseos: Ojalá, os sorprenda algún gordo de la lotería, para mejoraros la vida y que os ayude a cumplir algún sueño. Que no os falte de ná de ná! 💞🍀 Y mucha salud, borbotones de felicidad, amor, sonrisas y que no falte el trabajo. No me voy a olvidar, ni quiero, de los Palmeros, deseo para ellos, que no se retrasen más las ayudas, que el postureo político esta muy bien, para la foto, pero cuando te quedas sin NADA! No sirven los postureos, ni las mentiras, sirven la inmediated y las buenas acciones. Palabrería hueca para las elecciones! Ahora, no se puede dejar a tantas familias desatendidas y envueltas en burocracia para conseguir algo. La burocracia, no da de comer, ni quita el frío, ni la depresión. Mi deseo de Navidad, para ellos, que recuperen sus vidas y que el dichoso volcán deje ya de rugir y al fin la isla bonita se calme de tanto dolor , ocasionado por su irá. Y señores , señoras, y señoros del gobierno, PAGUENLES!! Atiendan sus necesidades. Que para eso son los gobiernos, para cuidar de los ciudadanos de toda la geografía que constituye España.
Diciembre es sin duda, el mes más significativo del año.
Días de pensamiento largo, como largos se nos hacen los inviernos.
Haciendo balance, que esto de «Vivir» es un verbo de recovecos complejos, a veces con sus extensiones, imposible de resumir de forma breve y concisa todo un año, y menudo año, ausencias, soledad, risas, vivencias, tristezas, emociones, sensaciones, sentires, y esos nuestros satélites de afectos que nos equilibran los momentos.
Todo un revolutum de sensaciones en este tiempo de degustar y cocinar sobretodo un buen presente, momentos de turrón y mazapanes, dulces y largos días para la glotonería de los más golosos.
Tiempo también de recuerdos y añoranzas suspendidas del árbol de las nostalgias de lágrimas y sonrisas
Como dice el anuncio: «Vuelve, a casa vuelve, por Navidad»👪👨‍👩‍👧‍👦
Tiempo de reencuentros e inevitables morriñas, por los que ya no están.
El viejo amig@, que regresa a casa como el turrón, por Navidad; reencuentros, abrazos , vidas distintas, que siguieron caminos distintos y el implacable tiempo que ya, nos peino canas, y como cantaban «Presuntos Implicados » en su canción. » Como hemos cambiado» Y tanto!😊Los de entonces ya no somos los mismos afortunadamente, lo vivido nos ha enseñado, y nos ha cambiado para seguir adelante, cosa no siempre facil, pero lo hemos conseguido. Y aquí seguimos a pesar de todo y a pesar del virus, un año más; una de las lecciones del puñetero virus es, que no deberíamos olvidar, que hay mucho que cambiar en nuestra manera de entender y organizar nuestro mundo. Esto ha sido una bofetada de realidad en la que fuimos y asistimos a lo vulnerables que somos. Y que todos, nos necesitamos. Recuerdo cuando nos encerraron, esa primavera parecía que se hubiese confabulado con las tristezas y las ausencias de los que no lo consiguieron, no recuerdo tantos días grises y con lluvia seguidos, parecía que el cielo se hubiese confabulado con la humanidad, y no paraba de llorar, empatizando con la situación, que nos tenía al mundo atemorizado y haciendo cábalas, sobre el tiempo que tardaríamos en regresar a la normalidad tal como la conocíamos antes de… Ahora que ya estamos una gran mayoría vacunad@s, y en espera de tercera dosis, la normalidad, como la conocíamos, no ha regresado. También pienso, que quizás esos niñ@s que salían con sus papas a aplaudir todos los días, nunca se les borrara de sus mentes ese tiempo, y sabrán discernir lo que es esencial de lo que es accesorio. Tendrán más consciencia de su fragilidad. Sabrán que somos más fuertes cuando nos reconocemos en la colectividad,
La Navidad nos invade, con su capita de emociones.
Cierre de etapas, balances, nuevos proyectos, sueños por cumplir, vacaciones inminentes para much@s que ahora, me resultan excesivamente largas y agotadoras. No es mi época preferida. Ya las cuentas, no me salen.

Nadie puede mantenerse indiferente a este clima especial de buenos deseos y felicidad que despierta en la gente la Navidad.
Sensaciones que nos estimulan cada día, y nos pellizcan y encienden las ganas de seguir adelante. Necesitamos estímulos. Esto no ha sido fácil, ni lo es todavía.
Porque hasta cuando la vida se nos enreda, siempre merece la pena encontrar un momento para disfrutar de esas pequeñas cosas que siempre están y que no siempre vemos
Aromas de canela, vainilla y mandarina… La Navidad vuelve.
Una, siempre vuelve a los viejos sitios donde amo la vida, donde están presentes nuestras raíces, que devora el tiempo.
PD: Mi duende de letras Trasto y yo, os deseamos unas entrañables fiestas y que se cumplan alguno de vuestros deseos más prioritarios.
Verdad Trastillo? Claro, tampoco hay que ser avaricioso. El resto , ya se irán cumpliendo el resto del año. Que 365 días dan para mucho…
Por nuestra parte, los mejores deseos y toda la suerte del mundo, que nunca sobra. 🍀🍀🍀

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